lunes, 6 de julio de 2009

La ciudad o su reverso


Yo no sé qué es la ciudad porque el pez es el último que sabe que vive en el agua y yo nunca he vivido en otro lado. Es más, no sé la ciudad de qué es antónimo. ¿Qué es lo contrario de la ciudad? ¿El campo? No lo creo, porque conozco ciudades en el campo y he visto el campo adentro de las ciudades. ¿Un pueblo?

Yo crecí en una ciudad que, ahora que recuerdo, era un pueblo -y lo sigue siendo- con su banda de viento en el kiosko, su café de parroquianos, sus beatas de misa de siete. Después cambiaron los camiones por microbuses y pusieron un Liverpool y todos decíamos "Ahora sí es una ciudad", y sí, sí era, pero no por eso sino porque ya lo había sido desde hacía más de quinientos años. Los pueblos como el mío son ciudades aunque no sean metrópolis. Y las metrópolis a veces no son más que la suma de muchos pueblos.

Ser ciudad tampoco depende de las dimensiones ni del número de habitantes, porque conozco ciudades pequeñitas, minúsculas, y ciudades desiertas también: ciudades donde nadie habla.

La ciudad no lo es por su tamaño ni por su infraestructura, sino por su diversidad: ciudad es todo lugar a donde haya llegado por lo menos un extranjero. Entonces todos salen a sus puertas y se le quedan viendo, y se preguntan ése qué vende, ése a qué viene, a quién conoce, por qué habla tan raro. Así empiezan a decir "nosotros somos iguales y él es diferente" y en eso surge la ciudad. Toda ciudad, por definición, fue fundada por un extraño. Incluso hay ciudades que no tienen otra cosa más que desconocidos.

Lo contrario de la ciudad es el cementerio.

7 comentarios:

Trompetista de Falopio dijo...

No se me hubiera ocurrido pensar la ciudad desde esa perspectiva. Qué post tan interesante y tan bonito. Te rifaste, chava.

Bueno para nada dijo...

Te leo y me sale lo soez (¿o será mejor decir lo urbanizado?) es que siempre quiero decir cosmopolita y digo posmocolita. Sigamos culpando a los que nos maleducaron.

Bueno para nada dijo...

y siempre que me dicen que el campo es lo contrario de la ciudad les digo nel, porque campo para mi significa medido, cultivado, es complementario del mapa; en todo caso lo contrario es el "monte" impenetrable y salvaje, aunque sea plano, pelón o cubierto de vegetación.

Trompetista de Falopio dijo...

"Posmocolita" jajajajajajajajajajaja. Dícese de la colita que es posmo, jajaja.

Violeta Vázquez-Rojas dijo...

el monte llano, la inmensidad sin traza, lo inhabitado. todo donde no hemos puesto un pie, eso es lo contrario de la ciudad.
me gusta pensar que los cementerios son lo contrario de las ciudades por razones obvias: hay caminos, hay casitas, hay colores y construcciones, pero nadie.

Nahual dijo...

Pss, que interesante, me gustó su post, pero como economista interesado en la metrópoli te comento que hay definiciones muy locas y harto poéticas sobre lo que es una ciudad.
Sin embargo no cambio esa línea de "Así empiezan a decir..."

Esponjita dijo...

De un lado hay una iglesia a donde van a pie y con rebozo las señoras, y donde hay una panadería de pan recién hecho... y del otro lado ruge Calzada de Tlalpan.

En el infinito no hay orden... y ante la coexistencia de campos y maizales y macroplazas y talleres mecánicos y casitas de cartón y puentes gigantes y tortillerías minúsculas y Bellas Artes y el barrio Chino, todo tan junto que basta un paso... estoy empezando a creer en el infinito en acto...

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