miércoles, 2 de septiembre de 2009

Perdiéndole el respeto al porno

O perdiendo el estilo, que es casi lo mismo.


(Ya no entendí si el tema era erotismo, porno, sexo o qué, después de una entrada densa y una erudita, va mi turno con una estupidez para relajarse un poco).


Hay un momento en la vida en la que la pornografía se desmitifica y uno puede hablar libremente de ella, y de posiciones, de fetiches y demás fijaciones, de estrellas porno… perdón: de “actores” y “actrices” porno como cuando uno habla de cualquier cosa, por ejemplo del clima, que fácilmente se puede confundir con el climax. Uno se vuelve políticamente correcto con un tema que para algunos podría no serlo.


La cosa es que después de un tiempo de que uno ha integrado el porno como tema aceptable en la charla cotidiana se ve en conversaciones como éstas:




4 comentarios:

isis dijo...

Ciber-real.

(Siberial).

isis dijo...

Siberial porque los codos no me calientan.

ignacio bazan dijo...

Ni a mi, pero a quienes los codos sí los ponen calientes pueden transmitir el calor, ¿qué relación habrá entre las leyes de la termodinámica con los fetiches?

Gabriela dijo...

Perdón, codos de cobre o de PVC?

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